El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César derrotó a los galos.
¿No llevaba siquiera cocinero?
Felipe de España lloró cuando su flota fué hundida.
¿No lloró nadie más?
Preguntas de un obrero que lee. Bertolt Brecht
Hace unas semanas, Argentina se sumó a los países de la región que ya cuentan en su historial epidemiológico con una cuarta ola de Covid-19. Sin embargo, el clima social ya no es el mismo que en marzo de 2020. La efectividad de la campaña de vacunación (caracterizada como la más grande de la historia) y el enorme esfuerzo de los sistemas sanitarios pueden ser las razones que justifiquen este nuevo clima. Las personas saben que hoy (a diferencia de los inicios de la pandemia) cuentan con que el sector salud responde cuando las cosas se complican. Pero: ¿quién hace los sistemas sanitarios? ¿Quiénes conforman “el sector salud”?. Pensamos, para esta nueva etapa, mostrar sus rostros. Por eso, desde este número, nuestra revista cambia su diseño de portada: queremos que refleje a las personas que ponen su fuerza de trabajo al sistema de salud. No sabemos si llamarlo “homenaje”. Nos gusta más la idea de “volver a vernos”.
El año 2021 fue declarado por OMS como Año Internacional de los Trabajadores y Cuidadores de la Salud(1), poniendo el foco de la discusión en tres ejes: proteger al personal de salud, invertir en el talento humano que el mundo necesita, y trabajar desde todos los sectores para lograrlo. En el marco de esa campaña, se evidenciaron aspectos preocupantes.
Por un lado, antes de la pandemia, ya se identificaban déficits en la cantidad y perfil del talento humano en muchos países. En Argentina, dos años antes del inicio de la pandemia, se indicaba que faltaban la mitad de médicos generales que nuestro sistema requiere(2). También se ha expresado que tanto la formación (de grado y de posgrado) como la configuración del mercado laboral inciden sobre las realidades laborales de los especialistas en medicina familiar y general(3). Cabe preguntarse cómo esta pandemia impactará en las tendencias de elección de formación en las nuevas generaciones, así como también es incierto si esta experiencia inédita provocará consecuencias significativas en el modo de trabajar en salud.
Otro de los aspectos vinculados a la pandemia se refiere a la seguridad y al trabajo decente. A fines de 2021, un informe realizado en algunos países latinoamericanos (Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú) mostraba que entre un 0.2% y un 2% de los trabajadores de la salud infectados con COVID-19 fallecieron(4). En Argentina, se han reportado129.000 muertos por esta causa. De todos modos, es probable que las dificultades con los sistemas de información y vigilancia epidemiológica (a nivel mundial) no permitan tener una noción de la magnitud real del daño en este grupo. A nivel global, en el 44% de los países faltaron equipos de protección personal(1), una dolorosa situación que fue viralizada con videos y fotos de equipos de salud improvisando elementos de protección. Estas imágenes son parte, ahora, de nuestra memoria colectiva.
Finalmente, la reorganización asistencial implicó que en la primera etapa se suspendieran los servicios ambulatorios y preventivos, impactando fuertemente en la continuidad y oportunidad de cuidados esenciales en la población. La llegada de las vacunas fue un alivio, pero también una carga laboral extra para los trabajadores. Recuperar (o paliar) los daños que dejó la desatención de los problemas “no COVID-19” será nuestra agenda por un largo tiempo. Los padecimientos de salud mental reportados en nuestro sector obedecen a esta experiencia. Ante este escenario, no podemos dejar de pensar: ¿habrá un descanso? ¿Saldremos de esta crisis paranormativa algún día? Preguntas difíciles, que tendrán distinto impacto en cada persona que las lea. Pero en lo que respecta a nuestra especialidad, a tradición indica que entre los procesos protectores de la salud se encuentran las redes, los encuentros, los equipos.
Por eso apostamos a re encontrarnos. En nuestras páginas, en nuestros congresos (¡de nuevo presenciales!), y también en nuestra portada. Como el poema de Brecht con el que iniciamos esta editorial, en este momento de la historia, pensamos: El sistema soportó superó varias olas de esta pandemia. ¿pero qué rostros tiene el sistema?
Aquí se los mostramos. Gracias a todas y todos los trabajadores de la salud por traernos a mejores puertos.
Ana Carolina Godoy
Editora Responsable
Referencias
1. Organización Mundial de la Salud. 2021: Año Internacional de los Trabajadores Sanitarios y Asistenciales Proteger. Invertir. Juntos. [En línea] 2022. https://www.who.int/es/campaigns/annual-theme/year-of-health-and-care-workers-2021#:~:text=El%20a%C3%B1o%202021%20ha%20sido,Invertir..
2. Clarín. Alta demanda. Salud pública: falta casi el doble de médicos generalistas en todo el país. 4 de agosto de 2018.
3. Godoy, AC. El mercado laboral y los médicos de familia, aportes desde la realidad en Argentina. Revista Mexicana de Medicina Familiar, Vol. 5. México DC. 2018.
4. Organización Mundial de la Salud. Impacto de la COVID-19 en los recursos humanos para la salud y respuesta política. Ginebra. 2021.
EDITORIAL
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GODOY, A C.
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